Sobre la entrevista a Simon Peres

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Como no aprendo, me sigo metiendo en política en el blog. No sé por qué ni para qué pero tras lo visto esta mañana, si no escribiese reventaría. Esta mañana, como buena parte de los millones de parados españoles, me levanté temprano. Sí, soy tan estúpido que me siento incapaz de holgazanear un lunes.

Tras desayunar y mientras planchaba la ropa de la semana sintonicé la primera cadena de Televisión Española, que en esos momentos emitía una entrevista en diferido. Ana Pastor, a la sazón directora del programa Los Desayunos de TVE, se encargaba de realizar una entrevista chapucera, que dejaba en muy mal lugar a la televisión pública española.

Para empezar, la señorita Pastor se luce con un intento de inglés macarrónico típico de quien no lo ha usado nunca. El mismo que usaba yo en mi primera semana en Irlanda, con la diferencia de que yo no lo usé en la televisión nacional. Tras comprobar (se nota su momento de vacilación) que no entiende al señor Peres, que se expresa en inglés con cierta soltura, pasamos a la habitual transmisión horrible que nos brindan nuestros medios cada vez que hay una entrevista EN DIRECTO con un personaje que, eso sí, no domina el español.

Lo más sangrante de este caso es que la entrevista fue EN DIFERIDO. La traductora, cuyo deficiente uso del subjuntivo demuestra que el español no es su lengua nativa, tiene grandes dificultades para realizar la traducción simultánea. En lugar de pasar a una traducción con subtítulos se insiste en una grabación de falso directo con una realización mediocre, dejándonos sin conocer la respuesta del primer ministro israelí a varias preguntas, siendo una sucesión de “que… como… y…” lo que oímos por respuesta. ¿No hay entre los millones de parados ninguno que domine el inglés y el español lo suficiente como para hacer una traducción decente?

Me parece deprimente esta realización por parte de TVE, así como indignante que no permitan al (no tan pequeño) grupo de españoles que dominan mejor o peor el inglés oír las palabras exactas del entrevistado, para que así pudiesen sacar sus propias conclusiones.

En cuanto a la labor de la entrevistadora, me pareció sumamente hostil. Para empezar, no soy antisionista, ni tampoco pro. Pero el acoso con ciertas re-repreguntas a Simon Peres me hizo sentir simpatía por él. Político experimentado al fin y al cabo, esquivó con respuestas ambiguas la insistencia de Ana Pastor por sacar declaraciones explosivas, insistiendo en el apoyo israelí al caído gobierno de Mubarak y evitando entrar en profundidad en el tema de Irán.

Para algunos, será fabuloso que no le hiciese el juego al entrevistado. Para otros, algo innecesario en una entrevista que se presume neutral a un jefe de Estado que va a visitar nuestro país en los próximos días. En el término medio está la virtud y en este caso, la directora de Los Desayunos se ha quedado muy lejos de ese punto.

Para finalizar, pido un poco de calidad en cuanto a contenidos y de neutralidad en cuanto a tendencias políticas, que sería mucho más adecuado para entrevistas como la de esta mañana.

Un español en Landsowne Road o el camino más corto para sentirte irlandés

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Bueno, bueno, bueno. Vaya cumpleaños. En Dublín, en pleno mes de noviembre, cuando las selecciones de rugby del hemisferio sur vienen a Europa a jugar partidos amistosos, los famosos Test del mes de Noviembre. Y ¡ay, Carmela! que el día de mi cumpleaños, ayer, 20 de noviembre de 2010, aparecían por aquí los Allblacks, los Todonegros, la selección de Nueva Zelanda, para jugar contra Irlanda en el nuevo Landsowne Road, actualmente conocido como Aviva Stadium. Benditas casualidades.

Obviamente, me puse a buscar cómo ir a ese partido. La primera opción, Internet, claro. Pero resulta que solo te venden paquetes de entradas para NZ-Argentina, por 190€… un disparate, más que nada porque yo solo quería ver a los neozelandeses. Así que nada Internet. Día del partido, faltan 3 horas para que empiece. Vamos para Landsowne Road, lo peor que pueda pasar es que tenga que ver el partido en un bar de por allí.

Llego al primer bar que veo y me acerco a uno de los de seguridad. ¿Sabrías dónde puedo conseguir una entrada para el partido?. Ahí empezó la espera, aderezada con una pinta de Guinness y el Inglaterra-Samoa y Escocia-Sudáfrica en dos pantallas anexas. Tensa espera, queda hora y media, una hora… de vez en cuándo, hablaba con mi colega. La última conversación fue más o menos así:

– There’s nothing yet, isn’t?
– No, nothing.
– Is it still possible?
– Definitely.

Cinco minutos y un sms a mi hermano después se me acerca a decirme que habemus entrada. Ea, pues vamos para el campo, que esto empieza ya. Cuando estoy entrando al estadio empiezo a darme cuenta de la dimensión de lo que estoy haciendo, de lo que significa para mí. Mis dos selecciones favoritas frente a frente, en directo. Voy a ver a Dan Carter, a Mils Mulliaina, a Peter Stringer, a Ronan O’Gara, Brian O’Driscoll, Richie McCaw, Conrad Smith, Rob Kearny.

Y así entro en el nuevo Landsowne Road y un cosquilleo recorre mi cuerpo. Una oleada de sensaciones del todo diferentes a las vividas hasta ahora. Llego a mi asiento y empiezo a hablar de rugby con mi vecino de la derecha. Acento irlandés relativamente cerrado, del Leinster pero reconociendo la grandeza de hombres como Stringer y O’Gara (they should play forever). Empiezan los himnos y el respeto mostrado al himno neozelandés me hace recordar a mi mentor en el rugby, el que me metió en esta droga, José Manuel Palomares, y cómo le gustaría estar allí conmigo. ¡Te jodes, Jose, yo fui y tú no! 😉 El Ireland’s Call, primero en irlandés, después de inglés, sencillamente ES-TRE-ME-CE-DOR. La Haka. Increíble cómo encendió a todo el estadio y cómo, a pesar del ruido, de la gente pitando y gritando, se oían los golpes en todo el estadio. AAAAAAA KA MATE, KA MATE OOOORI.

Así empezó el partido, con Nueva Zelanda atacando brutalmente en los primeros minutos, tanto que pareció que podía caer el ensayo en la primera jugada. Minuto 10 y empiezan a calentar los suplentes irlandeses. O’Gara con un abrigo tres cuartos, Stringer con un gorro. A 10 metros de mí. Sí, lo estaba flipando, son dos de mis mayores ídolos. Venga, Antonio, que se está jugando un partido. Intercambio de golpes entre los dos equipos, hasta el 6-9 y en una jugada trenzada irlandesa llega el primer ensayo de la noche. Éxtasis, sonrisas y vítores de júbilo impresionantes. Maravillosa sensación de hermandad y de orgullo. Al filo del descanso, ensayo kiwi para darle la vuelta al marcador y que nos fuésemos al entretiempo con el cuerpo un poco frío.

El descanso dedicado única y exclusivamente a ir al baño. 15 minutos de cola, madre mía. Comienza la segunda parte y Mulliaina sigue con su partido perfecto, rompiendo la línea de 3/4 irlandesa y provocando que su equipo meta dos ensayos en dos minutos. Partido roto, imposible de remontar para Irlanda. Pero había que seguir luchando.

Y a esto que entra Peter Stringer y se cae el Aviva. Me acordé de cuando entra Pippo Inzaghi en San Siro. Ovación tremenda para un medio-melé que debería ser eterno. Dos minutos para demostrar por qué es mejor que Reddan, por qué a pesar de sus casi 33 años salvo irrupción de un medio-melé estelar debería ser titular en la RWC de Nueva Zelanda. Él y O’Gara (que jugó 10 minutos entrando como zaguero), O’Gara y él, deberían ser los titulares del próximo mundial.

Sexton ayer demostró que no da la talla, siempre toma la decisión equivocada y su patada está a años luz de la de Ronan. Sexton es un 7, O’Gara, un 9. El jugador del partido fue Dan Carter, que él es un 10. Muy impresionante su milimétrica patada, una en concreto metiendo el balón a medio metro del line-out para que bote y salga. Muy impresionantes sus movimientos de ruptura, sus pases a la mano justo cuando fijaba. Muy buen juego el desplegado por Nueva Zelanda y la sensación de que Irlanda podía haber hecho algo más.

En resumen, un partido maravilloso, un sueño alcanzado, ver a dos equipazos en el campo, en directo, respirando rugby, viviendo un ambiente inigualable. Un regalo de cumpleaños perfecto. ¡Feliz cumpleaños!

EDIT: añado enlace con la galería de fotos de ayer en Picasa

Frío, música en directo y más frío

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¡Brrrrrrr, qué frío, hoyga! Once gradejos en octubre, no quiero ni pensar qué va a ser de mí en noviembre, jejejeje.

Pues nada, aquí estoy a contar que poco a poco empiezo a funcionar, que ya tengo claras las asignaturas que voy a hacer, que el lunes iré a clase ya y que aquí se está la mar de bien.

Anteayer, anduvimos en un irlandés junto a la Piazza di Santa Croce, donde había música en directo. Tocaron canciones bastante conocidas, la gente flipó bastante cuando le dieron a Oasis (casualmente justo cuando acabaron de tocar a los Beatles 8-)), y personalmente a mí me gustó mucho cuando tocaron Ziggy Stardust 🙂 Ayer, noche de discoteque, que había miércoles universitario… demasiada gente para mi gusto, asocial que es uno. Y algún que otro roce que podría malinterpretarse… ¡ay que sí que sí, ay que no que no!

Y hoy pues de cenita. A ver si empezamos a plantear un viaje a algún sitio distinto, que no todo en la vida es Florencia, ¿no? jejeje. Seguro que estáis de acuerdo conmigo en teoría.

So natural, religiously unkind…