Apenas once días hacía que había regresado a España y me marché de nuevo. A volar, a volar, al país de la lluvia. Cambiando Piero por Peter, cambiando Peroni por Guinness, cambiando fútbol por rugby. Nueva etapa, todo por descubrir, volver a empezar, sin conocer a nadie, sin hablar el idioma con fluidez…

Otro intento de no olvidar el blog, del mismo modo que no olvido a mi Francesca que quedó en Firenze, estoy pensando en adquirir otra guitarra irlandesa, que tendrá nombre británico, aún no decidí cuál, pero vamos, si no tengo ni guitarra… se aceptan sugerencias que serán desoídas, claro.

Para variar, Dublín lleno de españoles, no sé si somos un pueblo o una plaga. No obstante, es divertido tener conversaciones a tres lenguas. Me falta soltura con el inglés pero todo llegará, de momento no va mal la cosa. Muchas ganas de empezar a currar, día 8-N es la fecha clave, dos semanitas y empiezo…

Y nada, que aquí voy de nuevo, todo sea por formarme (y por disfrutar, que yo no me lo paso mal en ningún sitio conste). Con la casa a cuestas, que mi casa está donde estoy yo… que las visitas son bienvenidas, previa reserva. Y que me echeis de menos, un poquillo, no mucho que no queda original. Hala, un besito.

P.S.: tampoco era pa agitarse tanto, ¿no?