Bueno, bueno, que el viernes cumplí 23 añitos… y como dice mi prima, los he cumplido en Firenze. A ver si soy capaz de contarlo todo sin dejarme nada en el tintero, que para variar, de inspiración voy chungo.

Realmente, todo empezó el miércoles, con el ensayo general (e improvisado) de la barbacoa. Porque claro, no puedes hacer una barbacoa sin saber cómo encenderla, cómo cocinar… así que venga, un kilo y medio de carne para Armando y el menda, que las costillas no son caras. ¡Una odisea! Lo de encender la barbacoa, digo. Ulises a nuestro lado, una maricona. Después de más de una hora de arduo trabajo (con lo fácil que es comprar combustible… en fin) , conseguimos encender algo parecido a un fuego y hacer una carne más o menos aceptable. Bueno, lo de más o menos aceptable es quedarse corto, la carne estaba increíble. Además, es cosa de marranos comer con las manos pero lo bien que se lo pasa uno, jejeje.

El jueves cené en casa de Lara y Cris donde me llevé la primera sorpresa con el bizcochito, las velas, el huevo kinder y el batman, que aquí lo tengo delante. La verdad es que echamos una noche muy buena, muy rica la comida (cosa que ya es costumbre) y muy agradable la compañía.

Y en esto que llega el viernes. Y, claro, yo quería hacer una fiestecita en casa. Y, como tengo jardín, pues hago la fiesta en el jardín. Y, como resulta que en el jardín hay barbacoa, pues habrá que hacer barbacoa. Y para hacer barbacoa hay que comprar cosas. Pues nada, con Zipi al Esselunga.

Así, después de una compra al por mayor, zumbando pronto para casa, que ya mismo está aquí la gente y hay que prepararlo todo. A ello nos pusimos, arreglando el jardín, preparando la parrilla, el tomate, la cebolla, el pan, las salchichas… ofú, qué mareo solo de pensarlo 🙂 Aun así, yo ya estaba disfrutando. De cuando en cuando, algún sms de felicitación, alguna que otra llamadita y algún mensaje por el msn.

Hala, que empieza a llegar gente. Y claro, como vivo en una calle lateral pues hay que ir a por ellos, que se pierden (no es crítica, yo soy el primero que se pierde en dos calles). Así, poco a poco, llegaron Isra, María y Pau en la primera tanda, Lara y Cris (siempre juntas 8-)), Miguel por su cuenta, que luego se trajo a Max (pobre bubino perdido, jejeje) y por último, Aurora, Virginia y Bárbara. Venga, que ya estamos todos, (Armando era el cooker, o sea, estaba allí el primero xD), vamos a ir comiendo. Y empezaron a salir salchichas y hamburguesas y patatas fritas… qué pechá de comer 😛

Y mis regalitos, que no me lo esperaba, la verdad. Aquí al lado los tengo, mi Gibson en miniatura (qué guapada),  mi tarjetita de cumpleaños y… mi balón de rugby de la Nazionale. Una pasada redondeada con la tarta por cortesía de Aurora y Bárbara 🙂 En fin, si la gente disfrutó la mitad que yo, se lo pasaron genial. Muchas gracias a todos, de verdad, fue un día inolvidable.

Fiesta de cumpleaños 1

De izquierda a derecha: Virginia, María, Aurora, Paula, Bárbara, Lara, Armando, Cristina, Isra, yo, Max y Miguel

Fiesta de mi cumpleaños 2

Venga, otra foto para la historia xD

Agradecido y emocionado,
solamente puedo decir
gracias por venir