Bueno, tocaba hoy la primera entrada de noviembre, ¿no? Con mi cumpleaños a pocos días vista (estáis todos invitados) voy a intentar hacer un poco de recapitulación sobre la última semana. Aviso tela de gordo: HOY NO HAY FOTOS.

Pues la semana pasada estuve malusquillo. Se ve que cogí algo de frío y he estado un poco resfriado, lo que me hizo descansar el viernes y que Hallowe’en (americanada, sí, pero aquí hay mucho guiri) no fuese una noche para recordar. ¡Ah! que se me olvidaba… el viernes me enteré de que voy a tener 3 hijos, dos críos y una niña. Curiosa conversación la verdad. Volviendo a la noche del 31, aunque un debate sociológico a las 2 de la mañana también tiene su puntillo (xD) fue una noche mediocre.

Domingo y lunes pasaron rápido. Martes a clase y tarde de tertulia… y fútbol. Cuán emocionante es ver un partido del Milan y sentirte local. A pesar del gol escamoteado, del posible fuera de juego de Benzema (que la razón era mía, oñe) y de que se pudo sacar algo más, la verdad es que disfruté en suma medida del partido. Una pena no haberlo visto en San Siro. Queda en cola de asuntos pendientes.

Y el miércoles… chan-chan… pseudo-cocido por cortesía de Lara. Aunque yo creo que éramos los conejillos de Indias, el resultado fue bastante satisfactorio; en otras palabras, que la comida estaba del carajo 😛 Por la tarde, partidaza de mus (aprendí anteayer) en la que comprobé que es un juego un tanto peculiar (órdago a chicas xD) y nos apalizaron, la verdad. Por la noche, como viene siendo habitual, discoteque nocturna.

Aun así, la noche acabó pronto, dos y media en casita todavía no entiendo por qué. Y poco más, ya tengo el acuerdo de estudios aprobado por la US, solo falta que me lo aprueben aquí y estoy en conversaciones para iniciar mi proyecto. Cuando digo conversaciones es que yo envié un correo-e y espero que me contesten.

Hala, besitos pa tós. No lloréis que ya llego.