crecen hongos de colores, canta Albert Plà. Sin embargo, a mí me crecen vejigas blancas. Y es que aquí se anda. Se anda mucho. Tanto que hoy me he quedado a descansar, a ver si me curo los pies.

Mañana toca apuntarse al curso de italiano, ir a la facultad a ver qué asignaturas tengo (xD) y cómo va el rollo del sistema educativo de aquí… esas cosas que hay que hacer cuando uno tiene ya piso y ha deshecho la maleta. Y afeitarme, que me tengo que afeitar. Pues eso, que de inspiración estoy chungo, pero no quería dejar pasar la oportunidad de escribir DESDE MI PISO DE FLORENCIA (qué bien suena, ¿verdad?).

A ver si empiezo a colgar fotos, que os ponga los dientes de conejo. Porque es increíble decir “me voy a tomar algo” y largarte a pasear por el Ponte Vecchio… y sin fotos parece que es mentira. A ver si mañana llego a la Piazza Michelangello.

P.D.: hay una ingente cantidad de rubias de ojos claros… y muchas son italianas. Pa babear, oiga.